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Por qué la robótica en los almacenes está llegando a un punto de inflexión

Tema: Automated Warehouses

Hace diez años, la robótica de almacén solía estar reservada a entornos altamente estandarizados y a grandes presupuestos de inversión. Hoy en día, la situación económica es muy diferente. Pero el verdadero cambio no radica en que los robots se hayan abaratado. El punto de inflexión para la logística es que la robótica se está volviendo lo suficientemente flexible como para adaptarse a entornos de almacén dinámicos y con múltiples clientes. Los avances en inteligencia artificial, la bajada de los costes de hardware y las arquitecturas de automatización modulares están transformando la robótica, pasando de ser una infraestructura fija a convertirse en sistemas operativos adaptativos capaces de evolucionar al ritmo de los requisitos cambiantes del negocio.

En Arvato, este cambio ya es visible en las operaciones diarias. La robótica ya no se evalúa como una inversión tecnológica aislada, sino como parte de modelos operativos más amplios que combinan automatización, inteligencia artificial, integración de software, experiencia operativa y toma de decisiones basada en datos.

A medida que se acelera la adopción de la robótica en todo el sector logístico, una pregunta cobra cada vez más relevancia: ¿cómo será la automatización de los almacenes dentro de cinco o diez años?

La robótica en los almacenes es cada vez más rentable

Durante años, la automatización prometía una mayor eficiencia, pero su implantación solía limitarse a entornos muy estandarizados e inversiones a gran escala. Hoy en día, eso está cambiando.

«Estamos asistiendo a un cambio fundamental en la forma en que las empresas evalúan la automatización», afirma Philipp Rücker, director de Ingeniería Logística y Gestión del Transporte de Arvato. «La robótica ya no se considera una solución exclusiva para unos pocos entornos de fabricación altamente estandarizados. Se está convirtiendo en una herramienta práctica y escalable capaz de generar valor en una gama mucho más amplia de procesos logísticos».

Este cambio llega en un momento crítico. A medida que aumentan las expectativas de los clientes y la complejidad operativa, los proveedores de logística se enfrentan a una creciente escasez de mano de obra. Por ello, se ha incrementado la implantación de robots. «La demanda de mano de obra siempre ha estado ahí. En la intralogística hay mucho movimiento manual en todos los segmentos. Los clientes ven la necesidad de automatizar porque en algunas regiones hay escasez de mano de obra. Cada vez es más difícil encontrar personas que quieran trabajar en un almacén como preparadores de pedidos», explica Victor Redondo, director de Estrategia y Planificación de Producto de Hai Robotics.

Al mismo tiempo, la robótica es cada vez más accesible. Las soluciones modulares permiten a las empresas empezar con inversiones más modestas y ampliarse a medida que crecen las necesidades. «Los clientes no sabían cómo estaría su negocio dentro de dos años, por lo que resultaba difícil justificar grandes inversiones», explica Redondo. «Pero, dado que nuestra tecnología es escalable y flexible, la inversión inicial es menor. Por eso ahora vemos una mayor adopción». Otro factor importante es la bajada de los costes del hardware. «Los brazos robóticos que hace diez años costaban entre 50 000 y 60 000 euros ahora se pueden adquirir por entre 5 000 y 10 000 euros», afirma Mladen Milicevic, cofundador de la empresa de robótica Unchained Robotics. «Los costes de hardware están bajando significativamente y esto cambia por completo la economía de la automatización de los almacenes».

En conjunto, estos avances están haciendo que la robótica pase de ser una inversión especializada a convertirse en una capacidad habitual en las operaciones de almacén.

Para que la automatización de un almacén sea un éxito, se necesita algo más que tecnología

La adopción de la robótica se está acelerando. Pero las empresas ganadoras no serán aquellas que se limiten a instalar más robots en sus almacenes. Serán aquellas organizaciones que comprendan en qué aspectos la automatización genera un valor cuantificable dentro de las operaciones reales. Esto requiere mucho más que seleccionar la tecnología adecuada de automatización de almacenes. Exige un profundo conocimiento de los procesos y de los requisitos específicos de cada cliente. «Es imprescindible analizar a fondo los datos para comprender los perfiles de los pedidos, las estructuras de SKU y la lógica de consolidación», afirma Redondo. «El diseño del sistema es extremadamente importante. Sin un análisis operativo detallado, las implementaciones pueden fracasar fácilmente».

Milicevic considera que la adaptabilidad es otro factor crítico para el éxito. «Cuando se automatiza la logística, no se puede pensar únicamente en un caso de uso fijo, ya que los modelos de negocio evolucionan», afirma. «Los almacenes se adaptan constantemente a las nuevas necesidades de los clientes y a los nuevos flujos. Por lo tanto, los sistemas robóticos deben ser mucho más adaptables que en el pasado».

Estas observaciones coinciden plenamente con la propia experiencia de Arvato a la hora de implementar la automatización en diversos entornos de clientes. «El verdadero reto no es poner en marcha un robot», afirma Rücker. «El reto consiste en integrar la robótica en los procesos existentes, los entornos de software y los requisitos específicos de cada cliente, manteniendo al mismo tiempo la flexibilidad operativa».

Cómo la IA está haciendo que la robótica de almacén sea más flexible

La inteligencia artificial está acelerando esta transformación. La IA permite que los sistemas robóticos se adapten más rápidamente a los cambios en los productos, los procesos y las condiciones de funcionamiento.

«Estamos mejorando los algoritmos de nuestros robots más rápido que nunca», afirma Redondo. «Los avances en las herramientas de desarrollo y los procesos de ingeniería han acelerado significativamente nuestros ciclos de mejora, lo que nos permite introducir mejoras con mayor rapidez y responder más rápido a las necesidades de los clientes».

El impacto es especialmente visible en la visión artificial, la recogida robotizada y la optimización operativa. «En el pasado, los sistemas de visión artificial requerían una programación explícita: si ves esto, haz aquello», explica Milicevic. «Cada pequeño cambio en el almacén requería una reprogramación, lo cual resultaba costoso. La IA aporta mucha más flexibilidad e inteligencia a los sistemas robóticos. Esto reducirá drásticamente el coste de los cambios y las adaptaciones en la automatización de los almacenes».

Para los proveedores de logística, la flexibilidad se está convirtiendo en un requisito clave. «La IA ayuda a que los sistemas robóticos se adapten mejor a estas realidades. Nos permite plantearnos de otra manera cómo la automatización puede dar respuesta a entornos logísticos dinámicos y nos da más flexibilidad para reaccionar ante las necesidades de nuestros clientes más rápido que nunca», afirma Rücker.

De las soluciones de automatización aisladas a los sistemas conectados

La robótica ya no se limita a pasos individuales del proceso. La siguiente fase de la automatización de los almacenes consiste en integrar las tecnologías de automatización en un único sistema coordinado.

Hoy en día, la robótica de almacén ya se utiliza ampliamente en ámbitos como:

  • Sistemas «mercancía a persona»
  • Robots móviles autónomos (AMR)
  • Picking robótico
  • Paletización y despaletización
  • Automatización del embalaje
  • Manipulación de contenedores y palés

El futuro pasa por coordinar estas tecnologías en lugar de implementarlas de forma individual.

«Cada vez son más los clientes que se decantan por un único sistema de almacenamiento en el que todo se consolida en una sola estación de preparación de pedidos y empaquetado», afirma Redondo. «Ya hemos implantado sistemas de este tipo en almacenes donde se combinan el uso de palés y contenedores».

Este enfoque resulta especialmente relevante para sectores como el de los productos de consumo y la tecnología, en los que los almacenes suelen gestionar diversas categorías de productos y requisitos de los clientes en una misma operación. «La cuestión ya no es cómo automatizar un paso del proceso, sino cómo pueden colaborar las diferentes tecnologías para mejorar el flujo general de mercancías a través del almacén», explica Rücker. La robótica también está abriendo nuevas posibilidades en el ámbito del reacondicionamiento, el re-commerce, los servicios de valor añadido y la logística de la economía circular, donde la adaptabilidad es fundamental.

Las colaboraciones impulsan la innovación en robótica de almacén

A medida que la robótica, la inteligencia artificial, el software y las operaciones se interconectan cada vez más, la innovación depende cada vez más de la colaboración. En Arvato, este enfoque se refleja en las alianzas con empresas como Hai Robotics y Unchained Robotics. Junto con Hai Robotics, Arvato ha implantado soluciones de almacenamiento automatizado y de «mercancía a persona» en Europa y Asia. Al mismo tiempo, Arvato y Unchained Robotics colaboran estrechamente para identificar, probar y ampliar nuevas aplicaciones robóticas en entornos logísticos. Arvato también ha invertido en la empresa.

«La inversión de capital es una parte de la colaboración, pero Arvato también nos da acceso a entornos logísticos internacionales muy complejos, donde podemos seguir desarrollando nuestras soluciones directamente en operaciones reales», afirma Milicevic. «A través de una estrecha colaboración con los equipos operativos, aumentamos la eficiencia en todo el almacén y aceleramos la preparación de nuestras soluciones robóticas para su comercialización».

Para Rücker, estas colaboraciones son esenciales para traducir la innovación tecnológica en valor operativo. «Estamos pasando de conceptos de automatización altamente personalizados a soluciones más estandarizadas y reutilizables que pueden ampliarse a múltiples centros y sectores», afirma. «Las colaboraciones nos ayudan a aunar la experiencia operativa y la innovación tecnológica para resolver retos empresariales reales».

El mismo principio se aplica a todo el sector en general. A medida que la automatización se vuelve más sofisticada, el progreso depende cada vez más de la combinación de diferentes perspectivas, experiencias y áreas de especialización.

Los datos se convertirán en una ventaja competitiva

De cara al futuro, los datos se están convirtiendo en uno de los factores clave para la automatización del futuro.

«En el futuro, los robots aprenderán cada vez más a partir de datos de vídeo y del aprendizaje por imitación, en lugar de la programación clásica», afirma Milicevic. «Los almacenes necesitarán más cámaras, más datos visuales, gemelos digitales y simulaciones».

A medida que la robótica se vuelve más inteligente, los futuros sistemas de automatización de almacenes dependerán cada vez más de los datos operativos, los entornos de simulación y los gemelos digitales. Estas tecnologías permitirán a las empresas probar cambios en los procesos, optimizar el rendimiento de los almacenes y mejorar continuamente las operaciones antes de implementar los cambios en entornos reales.

«La robótica, la IA y los datos están cada vez más interconectados», afirma Rücker. «Las organizaciones que sean capaces de combinar estas capacidades de forma eficaz se encontrarán en la mejor posición para ampliar la automatización en los próximos años».

La próxima ventaja competitiva no vendrá dada únicamente por la robótica, sino por la capacidad de convertir los datos operativos en decisiones más inteligentes y de mejorar continuamente las operaciones.

El futuro de la robótica en los almacenes y la automatización logística

La visión que comparten los tres expertos es clara: las operaciones logísticas serán cada vez más autónomas, inteligentes y adaptables.

«Hemos pasado de tener a personas recorriendo los almacenes a sistemas que mueven contenedores y palés de forma automática», afirma Redondo. «En el futuro, los almacenes se convertirán en entornos, al menos parcialmente, autónomos». Milicevic prevé que la inteligencia artificial y la robótica modular aceleren aún más esta adopción. «El hardware se está convirtiendo en un producto básico; el valor se está desplazando a la capa superior», afirma. «La IA conecta diferentes soluciones robóticas modulares en un único sistema coordinado, independientemente del proveedor de robótica: esa capa de coordinación es donde los almacenes ganan realmente en flexibilidad».

Para Arvato, sin embargo, la próxima década de la automatización de los almacenes no vendrá definida por robots que sustituyan tareas manuales aisladas. «La combinación de robótica, inteligencia artificial y datos operativos cambiará de forma fundamental cómo se diseñan y gestionan los almacenes durante la próxima década», afirma Rücker.

  • «Nuestro objetivo es identificar tecnologías que establezcan estándares tecnológicos escalables que puedan implantarse rápidamente e integrarse a la perfección en nuestros procesos logísticos para crear un valor operativo cuantificable».

Las organizaciones que tengan éxito no serán necesariamente aquellas que cuenten con más robots. Serán aquellas que combinen la tecnología con el conocimiento de los procesos, la experiencia en integración y unas alianzas sólidas para crear operaciones logísticas más inteligentes, resilientes y escalables.